Me callo
Así define el adjetivo vehemente nuestro diccionario de la RAE:
1.- Que tiene fuerza impetuosa.
2.- Ardiente y lleno de pasión.
3.- Que obra de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos.
Me he considerado siempre vehemente en la defensa de mis ideas (ideas, que por otra parte sí tenían su periodo de maduración en mi cerebro, no os vayáis a pensar), pero en su segunda acepción. No lo notaba pero con mis opiniones y, sobre todo con su defensa, parece ser que he hecho daño a otras personas (compañeros de trabajo, amigos, familiares…) Nunca lo pretendí.
Ahora me resulta obvio que el resto de la gente que me conoce me califica también como vehemente, pero en su tercera acepción. Como, aunque parezca lo contrario, no me creo en posesión de la verdad absoluta rectifico. ¿De qué manera? Pues no exponiendo mis ideas a nadie salvo que, expresamente, se me soliciten. Hablando lo justo y sobre todo no dando consejos a quien no me los ha pedido (incluso a los que me lo pidan y así no quitamos otro problema).
Es curioso lo diferente que puede ser la percepción que uno tiene de sí mismo y la que tienen los demás.
Cierro este chiringuito.
Saludos, CHATIS.
Jueves, Mayo 28, 2009 a 9:00 pm
siento mucho que hayas decidido dejarlo, pedro.
por lo que te pueda interesar, para mi si ha sido interesante poder conocer y compartir/contrastar opiniones contigo. Fueran vehementes, o mesuradas.
en fin, nos vemos en las carreras.
un abrazo,
Sergio